Ya terminó la segunda edición del Festival 2 Mares.
Para nosotros, desde nuestra página, sería recomendable que habláramos de lo bien que ha salido, de lo bien que lo hemos pasado, de lo bien que lo hemos hecho… Como cuando acaban las elecciones y parece que todos hayan ganado. Autobombo. Pero no seríamos nosotros. El Festival fue largo y, como en todo, tuvo sus cosas positivas y sus cosas negativas.
Para destacar las dos polaridades diré, como positivo, que nos juntamos gente de Valencia, Villajoyosa, Newcastle, Castellón, Vigo, Xàtiva, Córdoba, Ferrol, Barcelona, Villareal, Lugo, Rafelbunyol… todos ellos con su granito de música. En el aspecto negativo la nefasta gestión de la empresa Galintort en la que habíamos delegado gran parte de la publicidad del evento y, por encima de todo, el desastroso mercadillo medieval que montaron.
Me explico. El festival constó de 3 partes: los talleres, los conciertos y las sesiones.
Los talleres fueron increíbles. El número de matrículas fue bastante elevado, sobre todo teniendo en cuenta que había 7 talleres distintos al día. Mucha oferta para tan poca demanda. Hubo desde los 2 asistentes al taller de uillean pipe hasta los 20 que nos juntamos en el de baile; la media rondaría los 8 alumnos por taller, que es más que respetable. Tuvimos a Matt Dean, Fernando Barroso, Abraham, Pablo Vergara, Xavi Llop, Martín, Juan Fran, y el maestro artesano Lis que se desvivieron por enseñarnos lo que pudieron. No escuché ni un “pero”, tod@s lo pasaron en grande y aprovecharon bastante el curso. Eso se debe a que estos profesores además de impartir conocimientos disfrutan de lo que hacen, y eso se nota. Muchas gracias por vuestra colaboración y apoyo incondicional.
Luego viene el apartado de los conciertos. Esto iba ligado tanto a la carpa de comida gallega como al montaje del mercadillo medieval y la publicidad que deberían haberle dado. Desde la empresa que montaba el mercadillo nos habían asegurado que harían los carteles del evento y los repartirían por toda Valencia. Bien, por el barrio yo vi alguno pegado en la pared, pero ahí suelen durar poco, en los comercios no vi ninguno. Luego también nos comentaron que seguramente algún alto cargo del ayuntamiento de Valencia vendría a inaugurar el Festival y se traería consigo a Canal 9. Nada de esto fue verdad, nadie apareció por allí y nada se dijo en la televisión de nuestro festival. También aseguraron que montarían 40 puestos, los que estuvisteis allí pudisteis comprobar que no había más de 13 y eso se debió a 2 cosas: la primera que desde Galintort solo habían citado a 20, lo cual llama la atención después de lo que nos habían propuesto en un principio, y la otra es que no se les había hablado de dónde iban a montar, así que los que llevaban material delicado o comestible no pudieron montar debido a la arena del campo de fútbol. Otra vez gente que se sintió “engañada” (cito textualmente las palabras de un feriante) por esta empresa. Así que algunos de los que vinieron ni levantaron la tienda. Si al hecho de que no pones publicidad le sumas el que el mercadillo que ofreces es de apenas 12 puestos, pues lo normal es que no venga nadie.
Esto cambiaba a la hora de los conciertos, que sí que tuvieron su público, pero el ambiente en general quedó bastante desangelado por la cantidad de espacio libre que habían dejado los 30 puestos que nunca se montaron. Aquí hay que aprender que las cosas se fijan por escrito, porque si no pueden estafarte y salir impunes del asunto, y eso duele en el alma más que en el bolsillo, os lo puedo asegurar.
Sobre la carpa de comida gallega qué puedo decir, tanto Pedro (ALMAT) como Archi, el maestro pulpeiro, se portaron genial a pesar de que económicamente no les estuviera saliendo rentable desplazarse desde Galicia. Los que allí comimos olimos el atlántico por un momento, y el servicio fue excelente. Aún recuerdo cuando vi a dos de ellos dirimiendo una discusión jugando a los chinos, fueron realmente amables.
De las sesiones casi mejor ni hablamos, esperamos a que alguien cuelgue algún vídeo y lo vemos. Fueron brutales, hubo música irlandesa, gallega, baile, algún pasodoble de la terreta… Nuestros amigos del Sherlock Holmes con Miguel a la cabeza se portaron estupendamente con nosotros. Pudimos tocar juntos gente de The Last Pint, O son do Avrego, 30 S.C., Góvannon, Black Gold, Saldos Negativos… como si de una gran orquesta folk se tratara. De lo que pasó después de las sesiones mejor no hablamos, pero cuando vuelves después del amanecer a casa y no estás borracho… es que has estado con amigos de verdad.
Para acabar quiero hacer mención especial tanto a José Olcina, mi gran amigo y técnico de sonido, a Quamlibet, Góvannon y La Banda Samaruc, que no pudieron participar en los conciertos debido a las circunstancias pero que mostraron una comprensión y una buena voluntad dignas de elogiar. Desde aquí mi más sentido agradecimiento por facilitar tanto las cosas.
Nelo Mascarós Marco, vicepresidente de la Associació d'Amics de la Gaita.